Winni-winni, lectores genéricos de Lametones de Amor, bienvenidos a un nuevo tocho autobiográfico a medias de sus fieles servidores y amigos Amanda y Casimiro. Que les sea leve.
Hace unos cuantos años estuvimos colaborando laboralmente con el ente público conocido como universidad, aunque curiosamente no en la misma. Amanda estuvo en proyectos de allá con don Acelgafrita, personaje que ustedes pueden (y deben ) conocer por sus actividades alimenticias semitóxicas, y Casimiro estuvo en pequeñas cosas de acullá en una ámbito universitario lejano en el concepto pero cercano en el espacio del mundo real y virtual. Por aquel entonces nos dedicamos con gran fervor a la observación de obras, a comentar en los blogs de amigos y conocidos, a las listas de correo de los Focomelos y Mondo Brutto, a subir dos (2) cuentas del OGame al Top50 (cincuenta) y en general a la vida contemplativa con internet. En definitiva: a nada.
Un día de tantos de este doce far niente recibimos en la bandeja de entrada electrónica un spam que habilmente escapó el filtro de GMail, según el cual la agonizante señora inglesa Mrs. Jennifer Wilson pretendía entregarnos todas su fortuna, una cifra muy respetable de quince millones y medio de dólares ($15.5 million dollars [sic]), para que sus impíos familiares no dispusiesen de ella. El timo más viejo de internet, probablemente, conocido popularmente como la estafa nigeriana, se dice que es la tercera (3ª) industria más importante del país africano, lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta la cantidad de tontos avariciosos que hay por el mundo. Nosotros, avariciosos y tonturrios como somos decidimos consumir nuestro valioso tiempo contestando a la supuesta enferma para ir tirando del hilo y ver cómo funcionaba la cosa.
Para garantizar la integridad del juego, gran parte del chiste residía en ver cuánto tiempo aguantábamos el tirón dándoles largas a los timadores, para lo cual construimos un personaje, Acelga Frita, Mr. Frita, que serviría de intermediario: un oligofrénico técnico de oficina en horas bajas con experiencias espirituales que rayaban lo alucinógeno. Su uso macarrónico del inglés y sus continuas referencias a los paganos usos que iba a hacer del dinero mientras interpelaba continuamente a Dios son realmente desquiciantes. Si se siente muy osados, hemos recogido y transcrito la mayor parte de la conversación en una página aparte, pero quedan advertidos de que es bastante extensa y además les hacemos un resumen-esquema de lo acontencido a continuación. Les juramos por nuestra colección de Littlest Pet Shop y por nuestra partida de Pokémon edicion Rubí que todo lo relatado a continuación es fiel reflejo de los hechos acontencidos:
- Mr. Frita contesta a Mrs. Wilson y a su abogado, recobrada su fe en el Señor ante tal milagro. Declara que ya está gastándose el dinero que va a ganar a base de endeudarse.
- Mr. Barrister contesta que necesita cierta información para completar la transacción, Mr. Frita le corresponde enviándole un fotochó de un pasaporte del Google Imágenes y el teléfono de la oficina. Por nuestra parte, vamos indagando para conocer la procedencia del personaje: su IP, si se puede uno fiar de estas cosas, nos lleva al Medio Oriente.
- Mr. Barrister y su socio Mr. Wise le piden a Mr. Frita la cantidad de 2850 EUROS (TWO THOUSAND EIGHT HUNDRED AND FIFTY EUROS ONLY) así en mayúsculas y con los paréntesis puestos. Sí, por una vez no hemos sido nosotros los que abusamos de esta tontería de los paréntesis porque sí. También le comunican que Mrs. Wilson está cada vez peor y que tienen que darse prisa para hacer la transacción antes de que palme.
- Mr. Frita les dice que le envíen un adelanto del dinero, así bajo mano sin que nadie se de cuenta; ante la negativa, les manda un enlace a la página web de un servicio de préstamos abusivos, a lo que los timadores responden que le pida dinero a su congregación.
- Acelga Frita les pide unas fotos a los supuestos abogados, y a cambio recibe estas misteriosas instantáneas de una inglesa genérica:
Como diria el Papa: WTF???
- A todo esto, Don Acelga recibe una llamada teléfonica de Mr. Barrister, urgiéndole y amenazando de retirar la oferta ante la gravedad de la salud de Mrs. Wilson. La conversación fue grabada (lamentablemente no la localizamos en estos momentos) y en ella se puede oir el croar de unas ranas de fondo. Imbuidos por el espíritu de C.S.I. Las Vegas y por el poder de Grissom, Acelga y Amanda se ponen a comparar el sonido de la grabación con una base de datos de cánticos de anfibios para acotar gracias al hábitat del animal el lugar donde residen los timadores. Tras varias horas el resultado es desolador: la rana en cuestión parece ser una puta rana corriente y moliente, extiendida desde Suráfrica a Bélgica.
- Apremiados por la acuciante gravedad de la pobre Mrs. Wilson, decidimos montarle un MySpace a modo de tributo. Por favor, visiten el MySpace, es muy importante porque le dedicamos media hora (30 min.) de nuestras vidas y además podrán disfrutar de una bella canción apócrifa de Amanita y los Faloides
- Mr. Barrister, ante tal muestra de devoción y amor hacia su representada, nos confiesa que Mrs. Wilson murió justo esa misma noche… pero que aún podemos llevar a cabo el trapicheo si lo hacemos hoy. Mr. Frita, desesperado ante la desesperación, les escribe un correo lleno de sentimientos y dice que ha comprado un billete de ida y vuelta para Heathrow: esperará a Mr. Barrister, “mañana en el meeting point con una corbata amarilla”.
- Venticuatro (24) horas después Mr. Frita escribe indignado ante la ausencia de Mr. Barrister, que se excusa en la preparación del funeral, lo que se aprovecha para ganar tiempo y prometer los dineros gracias a una misa-colecta que está preparando Mr. Frita.
- Tras varios días de llamadas de Mr. Barrister se decide unánimemente finiquitar el asunto: el secretario de Mr. Frita le comunica que éste ha sido cazado robando el dinero de la congregación para llevárselo y usarlo por su cuenta, por lo que los feligreses le han dado una paliza que le ha dejado en el hospital y a continuación se retirará para vivir como un hermitaño por sus pecados. Fin.
Y aún hay más

¿Quién no ha estado alguna vez allí?
Ahí nos quedamos nosotros, felices con nuestro pequeño engaño y nuestra colección de emails redactados con un inglés paupérrimo; creyéndonos los reyes del mambo. ¡Ah, qué necios éramos entonces! ¿Por qué tuvimos que perder la cordura? Sin embargo, hace apenas un manojete de semanas, un excompañero de corredurias universitarias nos pidió todo el material de Mrs. Wilson que atesorábamos, ya que le iba a ser útil para elaborar y documentar un informe acerca de riesgos en internet que estaba elaborando. A cambio nos obsequió con un enlace a 419 Eater, una página que destruyó nuestra ilusión de soledad y genuinidad pero a cambio nos devolvió una impagable selección de engaños a engañadores y retoques digitales demenciales como los que se pueden encontrar en su Hall of Shame.
Efectivamente, hay comunidades en internet (así en plural, otra por ejemplo es theScamBaiter.com) dedicadas a una actividad reconocida y llamada Scam Baiting, cuya traducción al castellano, ¡oh, pobres mortales desconocedores del Habla Arcana!, sería algo así como “poniendo cebos a los timos”. Tal y como hicimos nosotros, se dedican a contactar con los timadores, mayormente nigerianos, para putearles con peticiones absurdas, ingresos falsos y fotomontajes burdos de carnets y pasaportes. Sus trofeos son fotos de los mugus (en igbo: tontos, denominación habitual de los tunantes malos) en poses subnormales, sosteniendo carteles con frases gilipollizantes o llevando a cabo actos degradantes que los pescadores exigen como prueba de buena voluntad o con algún otro pretexto absurdo. Los hay de realmente increibles, hasta tal punto que uno duda si es realmente real o es un engaño más; ejemplos: el tatuaje de PWNED BY SLAW, el tipo convertido a una religión nudista con velas o la serie de timadores con pinzas de tender en los cojones. Hay miles, literalmente.
Para terminar, este pequeño relato de nuestras peripecias no habría sido posido sin la inestimable labor de don Acelgafrita, amigo y colaborador a tiempo parcial de esta casa, y de Jaume, alias Berenjena Asada: gracias a los dos (2). Sigan vigilantes con sus correos-e. punto y coma cierra paréntesis.

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