Lametones de Amor

Una llamada a la incorrección en agradables tonos pastel

Mes: Agosto 2007

Ensánchese

Hola hola hola, niñitas y niñotes de sus casas de caramelo, toca un post relativamente breve, al menos en lo que toca al contenido real del mismo. Sin embargo, antes hay que contextualizar correctamente los hechos que nos han perturbado de una manera tal que nos hemos lanzado sobre el teclado como hienas sobre una solitaria cría de guepardo tullida, ensangrentada y a favor del viento.
Ya que el calor asfixiante que suele asolar los desérticos páramos y campos de golf de la geografía española nos ha fallado este año, decidimos darnos una dosis extra de televisión para suplir la habitual destrucción neuronal que acarrea mezclar playas, sol y resaca asesina. Tras múltiples y a menudo mega-aburridas sesiones de visionados vespertinos nos hemos percatado de dos (2) cosas:

  1. Que la desinformación del ámbito marujeo tiene una nula capacidad de permear en nuestros cerebros, en un caso por ser éste el de una supermujer aria que no admite basura en su perfecta red neuronal y en el otro por estar ya saturado con datos probabilísticos de tiradas de dados de múltiples caras. El hecho de que no podamos ni siquiera recitarles algún hecho notorio de la prensa rosa no deja de ser gracioso. (Inserte sonrisa aquí)
  2. Que el destino es a menudo cruel e irónico como un ecologista desengañado. No contentos con esta actividad de nula repercusión para nuestra vida como personas de Bien y de Amor, los dioses de la electricidad y la electrónica nos han obsequiado con una destrucción parcial del ordenador de Amanda, que ha quedado fuera de combate por un tiempo indefinido. Esto ha implicado tener que volver a la rutina de bajar al cyber para consultar el correo y, bueno… ver la tele para enterarse de como está el mundo.

Sin embargo, no hay mal que por bien no venga, y nuestro sino nos ha conducido a conocer casi de rebote una noticia de las que les va a gustar a ustedes, a la par que aterrar. En el telediario de Fernando Alonso que dan en Tele 5 (cinco), la cadena amiga de los culebrones y la retroalimentación, han dado como noticia espeluznante algo que Amanda lleva vaticinando desde dos mil cuatro (2004): ¡¡Vuelven las hombreras!! ¡¡Ja!!

¡Vienen de ultralejos! ¡Vienen de ultrafuera!
Inagen ilustrativa del párrafoMás de uno (1) y de veinte (20) de ustedes habrá oido con sus propias orejas y desde tiempos inmemoriables como la Señora Lametona les aseguraba que el horripilante y abultado complemento para hombros volveria desde ese cajón desastre de antiglamour que son los años ochenta (80’s) para acomodarse en sus modernos armarios empotrados del nuevo milenio.
Seguro que muchos de ustedes, amorosos talluditos, ya vivieron la pandemia que supuso añadir acolchamiento hombreril a toda prenda que nos pusieramos encima y saben perfectamente a lo que nos referimos. Ahí están las instantáneas del pasado para dar su crudo testimonio, o ahí están los Locomia para enseñarnos sin filtros y en tres dimensiones (3D) las bellas formas que dibujan en las figuras de ambos sexos.
Todo esto viene a cuento de que según los informativos de Telahinco las fábricas de hombreras han aumentado su producción espectacularmente; un dato que nos hace formularnos un par de preguntas, como por ejemplo: ¿qué credibilidad puede atribuírsele a un noticiario que antepone la clasificación del Gran Premio de Turquía a las decenas gentes que la han espichado en los incendios de Grecia?, o ¿existen fábricas exclusivamente de hombreras?

Con estos interrogantes les dejamos, amigos virtuales, y con la promesa de que en cuanto dispongamos de una infraestructura electrónicoemocional estable en el hogar de Amanda les haremos un articulín de esos con foticos del verano en Ibiza que tanto nos gusta.

Posible (y deseable) evolución de la moda

El mes muerto-viviente

Heil, lectores de Lametones de Amor y ocasionales visitantes Googleros cuya visita a este lugar puede llegar a descubrirles un mundo de necedades sin parangón alguno en la blogsfera rosa; aunque lo más probable es que este último modelo de visitante, el más abundante de lejos, se tropiece con la pequeña traba morfológica de nuestra laberíntica e innecesaria retórica de mercadillo y acabe tomando uno de los caminos de salida o bien dejando un comentario de nula trascendencia y marginal relación con el tema tratado en el cuerpo del post (por cierto, terrible neologismo éste, ¿lo odiamos, verdad Smeagol? Desconocemos si existe ya una palabra de esas bien castiza y bien española para designar este objeto tan común y tan moderno, análoga en cierta forma al cursi y relamido término “bitácora”… entrada sería un ejemplo, pero carente de sonoridad y no nos acaba de convencer como podrían hacerlo palabros de la catadura estética de “posteófulo”, “registrino” o “enviafo”). Queriamos comunicarles que debido a la coincidencia de nuestro periodo vacacional con el tiempo que comprende las dos (2) próximas semanas, la actividad de sus webmasters de esta página favoritos quedará reducida al rascamiento inguinal en alguna tumbona de una paradisiaca cala meditarránea y a la intoxicación de los mismos en las boites de moda en Ibiza.
Efectivamente, como cada verano nos largamos un par de semanas a visitar a la mitad de las madres de Amanda y Casimiro y al resto de familiares de dudosa relación consanguínea. Podrán pensar ustedes, no sin cierta malicia, que para lo que veniamos haciendo últimamente tampoco se iba a notar tanto el bajón. En cierta forma no les faltaría razón, pese a la ruindad de su estamento, dado que nuestros múltiples proyectos paralelos semi-públicos nos absorben gran cantidad de tiempo a lo que se ha sumado el inevitable cronovampiro de la búsqueda inmobiliaria. Por cierto, si les interesan las últimas noticias acerca de este asunto, todo sigue igual aunque con tímidos avances y algún que otro habitáculo descacharrante que algunos tienen la osadía de llamar “tres habitaciones” (3 hab.). No hablaremos de los baños.
Antes de despedir este año académico queriamos recordar que, tal y como se ha indicado a pie de página desde el primer (1er) día, el catorce de agosto (14/08) cumpliremos nada menos que cuatro (4) años de existencia lametoniense. Con altibajos, como todo en la vida (topicazo al canto) pero siempre con la voluntad de compartir con ustedes nuestras pequeñas y vanas reflexiones acerca de lo humano y lo divino que alguno de nuestros estimados seguidores encuentra divertido y/o graciosa. Aún no conocemos el porqué de estos incidentes aislados, estamos trabajando para solucionar el problema.

Lady Di, vuela hasta el cielo
Imagen dedicada a la memoria de Miguel Ángel Blanco, que está muy de moda

El ciclismo

Hola, perdedores y perdedoras del amor. No se exalten; que a diferencia de sus respectivas madres nosotros no les estamos recriminando que no tengan ni oficio ni benificio sino simplemente atribuyéndoles una cualidad objetiva en relación con nuestro nuevo Supertriunfador deportivo español. Nos referimos como ustedes ya sabran, oh, hombres y mujeres del renacimiento versados tanto en el cultivo de la mente como el del cuerpo, a Alberto Contador, flamante ganador del Tour de Francia 2007 (dos mil siete) y neoídolo de telediarios y espacios deportivos.
Nosotros habiamos asumido, erróneamente al parecer, que el espejismo de Induráin había desaparecido y que las turbias maniobras del mundo del ciclismo que quedaron al descubierto tras su estela habían dejado el prestigio de esta competición por los suelos. Es realmente vergonzoso un mundo en el que todos, y decimos TODOS, los competidores llevan tantas sustancias en la sangre y en tal cantidad que más que humanos parecen yonkis de barrio. Y más aún viendo como unos hombres sanos y motorizados, titanes de tamaño S de la fórmula Uno (1), sustituían a estos ídolos con pies de barro en la escala de valores del hombre occidental y español. Nosotros recordamos, a modo de anécdota personal, habernos encontrado con el ya citado pentacampeón en un supermercado de Iruña y rebuscar en el bolso una limosnilla para que pudiese alimentar al mono sin robar; tal era la apariencia del ínclito.
Ya es bastante grotesco que le argumenten a uno que estos supuestos Ãœbermenschen se escalen el Tourmalet a base de pasta hervida, recorriendo de pasada trescientos y pico (~300) kilómetros en sus biciclos del infierno. Pero lo que ya es completamente inconcebible es que eso lo hagan cada día durante dos (2) semanas y que los de los controles antidróguing pillen a tan pocos. ¡Ah!, la respuesta a esta aparentemente irresoluble paradoja se la planteamos a ustedes en forma de pregunta: ¿qué da más dinero: el control antidrogas o desarrollar nuevos fármacos para que tu corredor vaya como una flecha por el asfalto? La respuesta, amiguitos, está en los efectos secundarios.

Dramatización
Yo no tomo drogas, soy un chico sano

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