Lametones de Amor

Una llamada a la incorrección en agradables tonos pastel

Mes: Mayo 2007

Tristeza arbórea

Barcelona, 30 de Mayo de 2007,16.30h

Buen dia tengan, amorosos. Hoy, guiados una vez más por esa página de inicio que fija la ruta de nuestro navegador, y adoptando el más puro estilo paisistico de YoPeriodista nos hemos decidido a hacer pública una foto denuncia. Esta imágen que ven fue tomada ayer dia treinta (30) de mayo en plena Rambla de Barcelona y bajo un axfisiante sol primaveral.
Como pueden observar el Restaurante Pita-inn, al margen de ser el equivalente shawarmil del Paellador se ha convertido además en un vórtice de desidia de un nivel que no veiamos en años. Estamos de acuerdo en que recoger los adornos navideños no es algo en lo que los españolitos nos demos mucha prisa. Todos hemos podido pasear por algún municipio de esos que pueblan nuestra península en plena canícula agostera bajo unas coloridas bombillitas que nos recuerdan que Papa Noel existe. Si además llevamos este fenómeno al ámbito de la inmigración-no-católica el asunto se torna descacharrante y acabamos encontrandonos con imágenes como esta. Por que ya nos dirán ¿por qué diantres tiene que haber un árbol de navidad en un local de restauración pakistaní?… ya se lo decimos nosotros: por los guiris. Pero lo penoso no es que hayan dejado morir y resecar al abeto, ese es el destino de los miniarboles navideños, lo realmente dramático es el espumillón. No se puede tratar así a los derivados plásticos ornamentales.

Pena

Seguiremos en la calle, en busca de un Papá Noel trepador de balcón de esos que se pusieron tan de moda este año, estamos convencidos que tiene que haber alguno abandonado a su suerte criando polvo y perdiendo color debido a la poderosa radiacion del sol patrio.

Ángulos

Otra directa y sincera reflexión de Il Grande Claudio

Anteayer tuve que despedir a la mujer a la que amo en la boca del metro apretando las nalgas tanto que podría haber doblado un abreostras. Después me supo mal, claro, porque mi cara tenía que ser un poema, pero en ese momento lo único que tenía en la cabeza era el contenido de mis intestinos.

La vida es pura físicaLa conclusión evidente de todo esto es que mi cerebro esta hasta arriba de mierda.Me encamino hacia mi morada por el camino más corto, esperando encontrar algún sitio decente donde aposentar las posaderas y soltar lastre. ¿O Vall D’Ouro 11? No gracias, no quiero oler el pulpo desde el W.C. ¿El Bar de Luis? Mmmm… Tengo por regla no defecar con fiestas gitanas al otro lado de la puerta. ¿Paki-Cyber? Nunca nunca nunca, este es un consejo para toda la juventud: bajo ningún concepto usen los retretes de los locales de conexión internet porque, a diferencia de los bares y restaurantes, éstos no tienen que pasar por las zarpas de ningún departamento de sanidad. ¿El Bingo? Casi prefiero no tener que usar los lavabos tan poblados por la tercera edad. ¿Tasca Morales? ¿Bar Virginia? Cerrados. ¿El Rincón de Viti? Un bareto de menús, donde van los jugadores de baloncesto y balonmano del Barça de vez en cuando, higiene media, tapas decentes, precio indecente… me voy p’adentro. La puerta del W.C. se cierra, completo mi ritual de usar servicios públicos (que un día explicaré con más detalle) y se abre mi mente y mi esfínter. Y he aquí que pienso que hay una diferencia fundamental entre ir al excusado en casa y hacerlo fuera.

Il Grande Claudio, diccionario escatológico, hoy os define: el derrape. El derrape es el rastro que, debido a su viscosidad, deja el zurullo en su trayectoria por la taza del váter. Los hombres sienten la imperiosa necesidad de “limpiarlo” miccionando sobre su superficie.

Y he aquí la diferencia: ¿por qué demonios en casa o en casa de mis amigos o familiares apenas dejo rastro mientras que en cualquier lugar público los derrapes que quedan parecen los de Carlos Sainz? Y la respuesta está en que la morfología física de ambos tipos de defecatoriums están claramente diferenciadas. Mientras que en los hogares la inclinación del tobogán es súbita, favoreciendo la desaparición del desecho, en sus contrapartidas comunales el ángulo de impacto y caida se aleja notablemente de la verticalidad.
¿Por qué está discriminación? ¿Hay alguna razón objetiva que justifique este hecho? Estoy que vivo sin vivir en mí… Tengo una teoría, una hipótesis más bien, y es que es un complot mercantilista de las empresas de limpieza de W.C. para que los bares y comercios consuman mayor cantidad de sus productos; salvaguardando sin embargo la integridad de los retretes privados por razones éticas.
No me lo explico de otra manera.

I swam with the otter, yes i did it

Muy buenas, esponjosos y rosados amigos de Lametones de Amor. Que nosotros dedicamos nuestro menguante tiempo de ocio a cosas que a muchos de personas diferentes a nosotros les puede parecer absurdo es un hecho consabido, amigos. Ahí está Lametones de Amor y todas las actividades necias que emanan de su rosado seno para darle fuerza a este argumento. Tomen si no como ejemplo nuestra última obsesión zoológica por las nutrias, originada por una ingesta masiva de alimentos seguida de un visionado mesmérico de documentales amazónicos de la dos (2) en los que relataban las voraces vidas de un grupo familiar de nutrias gigantes, entre las que se incluían el intentar comerse un caimán con la lógica oposición de éste último.

Prueba gráfica de que no sufrimos alucinaciones de nutrias

Sin embargo hay gente que no sólo ocupa su tiempo de asueto en supremas naderías, sino que a diferencia de nosotros hace proselitismo de su “estilo de vida”. De su Segunda Vida, concretamente, porque nos referimos, como ya habrán deducido ustedes, ¡oh bizarros y sabelotodos seguidores!, al mundo virtual de Second Life. Para aquellos de ustedes inusitadamente bigardos para la cultura tecnológica, les explicaremos con verbo de pincel grueso las sutiles implicaciones de la comunidad on-line más de moda en la prensa nacional e internacional: es un gigantesca sala de chat con graficos en tres (3) dimensiones.

A no ser que…
…paguen, por supuesto. Si echan ustedes mano de la tarjeta podrán comprar propiedades dentro del mundo virtual y posteriormente venderlas, remodelarlas, colgar publicidad en ellas; todo ello por un módico precio en la moneda de Second Life (llamada Luchis, Pofrils o similar, en honor al creador del aparato) y su equivalente en eurodólares del mundo real. El observador perspicaz se dará cuenta de que más de uno se habrá forrado comprando barato y vendiendo caro en un acto de cruda especulación virtual: lo que en el mundo físico sería digno de escarnio y vilipendio(y de dudosa legalidad), en Second Life lo llaman emprendedores virtuales (sic). Seguramente sea este hecho diferencial lo que le ha dado tanto bombo y platillo en la prensa estándar, pese a tener menos usuarios que otros mundos virtuales realmente superpoblados e increiblemente rentables para sus responsables, como por ejemplo el World of Warcraft.
Pero no es el uso que hagan de sus dineros estas personitas lo que nos interesa sino el vívido interés de estos en trasladarnos al gran público los quehaceres de su microuniverso. Y llegados a este punto debemos hacer mención especial a la sección YoPeriodista, espacio que el el Pais.com, página de inicio por antonomasia de oficinistas y banqueros patrios, ha abierto a disposición de aquellos lectores que cansados de limitarse a leer de su monitor han decidido reflejar sus reflexiones en él. Como cualquiera de los que andamos por aquí, vamos, pero polanquizados y tratando temas que interesan a toda la familia. Cual Matias Prats Juniors del periodismo digital, decenas de nicks anónimos nos hacen participes del minimundo que les rodea. Así podemos enterarnos de que en Madrid los operarios ‘trabajan hasta en el dia del Señor’, que la nueva sede del PP en Navas del Rey ha cortado dos árboles para que su fachada no pierda visibilidad o que la ‘kale borroka’ ha llegado ya a Second Live. No es hermoso… lo mejor de todo es que los dineros que puede ganar uno vendiendo sus historias vecinales ( hasta milquinientos (1500) ecus si es usted elegido el YoPeriodista del mes ) se pueden reinvertir sabiamente en adquirir unas estupendas parcelas en primera linea de mar para construirse un adosado y ser feliz.¡Aha! ¡Pequeños mundos convergentes!

Mola!

Hola, amigas y amigos de la internet. Ya sabemos que a ustedes esto de las exposiciones y las instalaciones del ámbito artístico o divulgativo no les atrae, que lo más cerca que han estado ustedes de un museo fue en el del Jamón durante la promoción del último disco de Bertín Osborne y porque ponían vermut gratis. Pero… ¿qué pensarían ustedes de un recinto en el que pudiesen ustedes encontrar en la misma sala dinosaurios, niñas bailarinas, una gigantesca reproducción del Arca de Noé, planetarios o castigos divinos? ¡Ah!, pillastres, de eso sí que disfrutaría ustedes, paseando por los pasillos de ese peculiar Museo del Creacionismo, ligeramente acongojados ante la posibilidad de que los “otros visitantes” se percaten de su choteo. Es una verdadera lástima que cosas de tan disparatado calibre sólo se puedan hallar en tierras del centro de los Estados Unidos de América, mientras aquí en la península ibérica nos tenemos que conformar en el terreno de lo paranormal con el programa de Íker Jiménez, videntes-curanderos africanos buzoneros y brujas variadas. Y he aquí otra decepción de esta Europa decadente más: mientras que en yankilandia, aunque sea de higos a brevas, un pepsicópata entra en una comunidad religiosa de creencias rígidas (y rancias) y se labra un nombre en la negra historia de los fusiles de asalto, aquí nos exaltamos cuando un anónimo ciudadano se limita a pegarle un tiro en la cara a una vidente.

U.S.A. is bigger than life!
Bien conocida es (o debería ser) nuestra pasión por el Creacionismo, la paraciencia más extendida del hemisferio Occidental. Porque los defensores de esta peculiar disciplina, cuyas presuntas bases científicas se detallan en su totalidad en el primer libro del Pentateuco, defienden que ellos no son religiosos sino académicos. Y, por supuesto, como tales tienen derecho a que sus teorías se expliquen en clase de ciencias en la escuela o a tener lugares donde divulgar lúdica y lucrativamente sus teoridas. Es con este propósito con el que nace en Kentucky un museo en el que conviven Tyrannosaurus Rex herbívoros con nínfulas chupi-jei y castigos divinos posmodernos, como el SIDA o el Katrina, a nuestro alejamiento de Dios y a la sodomía.
A nosotros, sinceramente, nos parece que lo que realmente necesita el pueblo americano para saciar su ávido deseo de fe no es más que apuntarse a una tradición de amplio arraigo en nuestro país: los santos. Que mejor remedio para calmar el fervor del creyente que unos buenos pasos de Semana Santa, una bella y recóndita aparición mariana, unas bonitas e incorruptas reliquias de mártir, unos simpáticos miembros de cera a modo de exvoto… cuando uno tiene todo eso a su alcance no se está preocupando de crear corrientes pseudo-cientificas-pseudo-religiosas. Además seguro que los estadounidenses montarian unos desfiles estupendos para acompañar al émulo yanki del Cristo del Gran Poder. No nos cabe ninguna duda. Nazarenos y majorettes aunados en la lucha anticreacionista. Bello.

Uh uh uh ah!

La última reina de la copla

Feliz domingo, rutilantes amorosos. Llevamos unos cuantos días deseando escribir acerca de El Téma de Actualidad con mayúsculas y tildes innecesarias, pero a la vez aturdidos por la vorágine espiral de acontecimientos cada vez más sórdidos y/o truculentos. Estamos hablando, por supuesto, del affaire Pantoja y de la previsible reacción popular ante las últimas revelaciones judiciales y periodísticas de los periodistas de investigación de la cantera del Aquí hay Tomate, cuyas indagaciones y tejemanejes dejan a la altura del betún las burdas maniobras de la Milá, del Pedro J. u otros necios incapaces de siquiera sacarle unas declaraciones polémicas a Rappel.
Y es que para ser un papparazzo de la noche no basta con formarse en la ortodoxia académica, hay que tener el hígado férreo y haber frecuentado más el bar de la facultad que las propias aulas. Como nosotros mismos, vamos. Y no piensen que queremos hacer una apología del papel couché, pero es que este tema ha trascendido las páginas rosas. Nosotros pensábamos que la floclórica había alcanzado su cúspide absurda con la denuncia al dúo Martes y Trece por su famosa actuación de fin de año, con aquel especial presentado por Encanna Sánchez e Isabel Pantoja protolésbicas post-transición. Pero no, ya saben que el conejo tira al monte y a esta mujer le va la marcha judicial que no vea usted… aunque en esta ocasión el flujo kármico se ha invertido.

La droga es muy mala y la vida es muy bonita

¿Ninguna?
Encuentre las siete (7) diferencias

No sucede cada día, eso de que metan en el trullo a una artista de la talla de Isabel Pantoja (o de Paris Hilton) y menos que esto suceda por un “quitame allá esos milloncejos” destinados a la compra de ganado. Lo habitual, al menos en el extranjero, es que algún personajillo en/descocado del mundo de la farándula protagonice algún escándalo relacionado con la necia droga y se pase un par (2) de días en un frío calabozo por ofrecer piruletas en la puerta de algún colegio de primaria hasta que sus abogados limpien su nombre a golpe de talonario.
Pero a orillas del Mediterraneo no han sido los excesos con la dama blanca o algún otro veneno químico lo que ha hecho saltar las alarmas del escándalo, sino una adicción mucho más traicionera: el parné.

La cosa tiene bigotes
Nosotros, si fuesemos unos malintencionados de esos, podriamos pensar que la Pantoja hizo suya la célebra frase de Sancho Panza y allá donde fue, hizo lo que vio. O que aturullada por el amor que profesaba a Cachuli, excamarero post-alcalde y fallero mayor de las comisiones marbellís, se solidarizó con éste en la ardua labor del robo (sin estupro) a jornada completa. De otra forma no se entendería el origen del capital destinado a la compra de trescientos (300) toros bravos para su dehesa de la finca Cantora, más el millón (1.000.000) y pico de euros ingresados a nombre de sus distintas sociedades o la simpática anécdota de los casi sesenta mil (60.000) dólares que guardaba la cantante repartidos entre un cajón y su bolso y que según ella estaban destinados a gastos de diario (sic).
Es más, esta segunda versión, la de la pareja feliz dedicada en cuerpo y alma al robo, en arte y tronío al apropiamiento de lo ajeno, pese a ser ficticia y supuesta (al menos de momento) gana cuerpo y matices argumentales al contemplar la histriónica reacción del mostachudo Julián Muñoz ante la resolución de lo que para todo el mundo era la crónica de una detención anunciada. Ni corto ni perezoso, emulando a celebridades carcelarias recientes, el hombre con más causas pendientes de Andalucía y parte del extranjero ha anunciado que inicia una huelga de hambre como protesta ante el trato vejatorio del que ha sido objeto su Isabel. Nosotros tenemos dos teorías acerca de esta medida tan radical: o bien aguanta sin comer durante apenas unos días ante el escaso eco de la prensa o bien el Cachuli tomará como maestro a nuestro idolatrado Ángel Cristo y se comerá los bocatas a pares cuando piense que nadie le está grabando. O ambas.
Y por cierto, sin abandonar aún la saga “grandes paralelismos lamentables de la historia de la joven democracia española”, hemos podido oir en boca del exministro popular (del pueblo) Arias Cañete, otrora conocido por los atracones de ternera que se pegaba a costa de la encefalopatía esponjiforme, una frase que es más propia de un delirio etílico-digestivo en un bar de esos en los que varias decenas de estratos de colillas al pie de la barra han generado ya derivados tabaquiles metamórficos que de un prohombre de una nación occidental. El símil en cuestión venía a equiparar la situación de Isabel Pantoja y la del etarra De Juana Chaos, argumentado que este gobierno sin valores y sin nada mantenía en la calle a terroristas mientras encarcelaba a artistas de bien. Lo que se dice confundir el tocino con la velocidad, o sumar peras con manzanas, vaya… Aunque en esta línea de declaraciones populares absurdas, la que nos ha gustado a nosotros ha sido la del expresidente del gobierno de España, don Jose María Aznar, que venía a dar a entender que el cuando cogía el coche no había ni Dios ni amo que le dijese lo que tenía que dejar de beber o a cuánto poner su carro de la muerte (como Paris Hilton). E un diávolo…

Más coches y artistas
El pueblo marbellí, al conocer la noticia de la detención de la über-folclórica trash se concentró frente a los juzgados esperando la salida del Audi de la Pantoja, esperando el ansiado momento de arrojar los improperios que le tenían reservados. Porque, siguiendo con las analogías chungas, atropellen-maten ustedes a un joven y monten una chapuza de coartada que se desmonta a la que los policias ponen la vista encima y seguirán ustedes siendo unos Farruquito’s que han cometido un grave error en su corta y loca vida. Pero como toquen un solo penique del erario público, ¡ah, amigos!, eso es ROBAR, dios nuestro, y se habrán granjeado ustedes el odio del pueblo para toda la eternidad que está por venir. Esto último se traduce a: hasta que aparezca otro Goldstein aún pero que el anterior al que detestar.
Y bueno, ya para finalizar y siguiendo con el tema de las némesis de todo lo vivo, el que tiene que estar pasándolo mal en todo este turbio asunto es Paquirrín, alias Quico, alias Francisco, alias Saco de Boxeo del Marujeo. Ya se sabe que los que más sufren las tensiones familiares son siempre los niños, y nuestro Quico no es diferente en esto: si ya es chungo que a tu padre lo matase Avispado, un toro cuyo nombre delata más intelgencia que la tuya propia; que a tu padrastro lo acusen (injustamente) de un número de delitos urbanísticos que tu certificado de escolarización no te permite conocer; que a tu madre la acusen no ya de tortillera sino de haber robado y colaborado con su Cachuli… si no bastaba con eso ahora los buitres negros de la prensa rosa se ciernen sobre cualquier momento que el chaval dedica a su esparcimiento. No contentos con hacer chanzas sobre las aspiraciones taurinas (que no quiere decir que esnife como un toro) de nuestro joven barrilete, ahora se le acusa de putero y de viva-la-virgen simplemente por una incursión al selecto club sevillano Supercolores, cuyo nombre proviene del arcoiris de procedencias de las putas señoritas que allí trajinan.

T de torero, t de toneladas...

Y pese a lo que dijimos hace unos días en este mismo espacio, es bien cierto que tal vez Quico se merezca una dosis de privacidad en su vida que le dignifique como ser humano y nos convierta a todos en mejores personas… pero es que se vende taaaaan barato. Ya para matar definitivamente este soliloquio infernal y abigarrado, nos queriamos despedir con unas palabras del tristemente desaparecido Ortega Cano, en refencia justamente a lo más importante en el mundo, el hogar y los tuyos: “Dejar en paz a las familias, coño”.

Presuntamente.

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