Lametones de Amor

Una llamada a la incorrección en agradables tonos pastel

Mes: Agosto 2005

Carmaggedon

* Inspirado amorosamente por Satanasito y Jake. Ya saben…

Adicciones postmodernas

Hola hola hola, druguitos nuestros del amor. Pues sí, ya hemos vuelto, niñas y niños, de nuestro retiro espiritual en la Isla Blanca, sobrenombre de origen fenicio y no debido a las ingentes cantidades de necia droga que se consumen en la ínsula como muchos creen. Pero que también, también… no se crean que la juventud que pulula por las Pitiuses no tiene grandes aspiraciones en esta vida. Que se pintan más líneas en los lavabos de Ibiza en tres (3) meses que en los seiscientos (600) kilómetros toda la A-2 durante un (1) año.
Pero pese a este inciso humorístico no vamos a hablarles del azote de la droga, hoy no, hoy no, hoy no, hoy no. Hoy no. Y tampoco les vamos a hacer el tipiquísimo, aunque no por ello menos esperado, artículo de foticos de playa y mugre acompañadas de nuestros hirientes pero cariñosos comentarios; esto es así por dos (2) razónes: primera, que no tenemos dichas fotos ya que estamos esperando que el Mestre Me haga una pausa en su disparado y frenético ritmo de vida y nos las envíe por correo-e; y segunda, porque acabamos de llegar a Barcelona y lo que menos nos apetecía era ponernos a retocar fotos para disfrute del personal, mayormente porque se quedan ahí como algo etéreo y circunstancial sobre lo que pasar la vista un instante y olvidarlo en el siguiente. Y nos, Amanda y Casimiro, no teniamos ganas de esto, más bien queriamos escribir y escribir sobre cualquier cosilla, algo con masa, palabras que crean objetos en sus mentes, que después se reflejarán sobre sus actos, pensamientos y opiniones. Cosas, en definitiva.
Escueto y coqueto resumen: no teniamos las fotos y no nos apetecía.

¿Quieres una cosa deconstruida de éstas? Vale.
Así pues llega septiembre, comienza el año lametoniense y con él el curso escolar. Volvemos todos a las andadas, al menos todos los ciudadanos del Mundo Occidental y Libre, y podremos volver a disfrutar de nuestras pequeñas rutinas, del síndrome post-vacacional y de las noticias de Antena 3 tan celebradas en esta casa; porque en verano también están ahí, diciendo sus tonterías, pero la crónica patria de sucesos no es lo mismo sin Matias Prats Junior (y ustedes lo saben). Pero centrémonos puntualmente en un retorno en concreto, un gigantesco fenómeno rarote que bien seguro es del agrado de todos ustedes y que, como bautizó el eminente físico-astrólogo de amor John Maxwell, llamaremos “El ataque de las cartulinas gargantuescas”. Sí, caballeras y señoritos, no se equivocan si piensan que nos estamos refiriendo a los fascículos.
Los coleccionables por entregas semanales o quincenales no son, o por lo menos no deberían ser, esencialmente malignos. Es decir, el hecho de que una empresa editorial nos dé la oportunidad de coleccionar o atesorar baratijas sin valor real alguno, más allá de la capacidad-espanta-visitas que tiene mostrar al invitado rémora una vitrina atestada de dedales de porcelana procedentes presuntamente del siglo diecinueve (XIX) o una buena carpeta de polipiel repletita de réplicas de las monedas del imperio otomano, no es necesariamente malo. Y sin embargo, cualquiera puede ver algo de truculento en el mundo del fascículo; o mejor dicho, en el mundo de los primeros números de fascículos.
En primer lugar, por el simple hecho de que salta a la vista y por ser uno de los chistes más recurrentes del Club de la Comedia (imaginen un Alexis Valdés haciendo muchos gestos así con las manos abiertas), el descomunal, desproporcionado, desorbitado, deshumanizado tamaño de la cartulina adjunta al fascículo. ¿Por qué esta tendencia magnificadora? ¿Realmente piensan los asesores de marketing que compensan con los casuales compradores cazados por el reclamo el ingente gasto en cartón y, lo que es más importante, el paulatino desgaste de los bosques de Siberia? Tan gigantesco llega a ser el cartón que doblado apropiadamente podría servir de hogar a una cantidad de gusanos de seda equivalente a la biomasa de André el Gigante o un toro pequeño, y esto se contrapone curiosamente a su ridículo precio. El primer fascículo, como por arte de magia financiera, nunca suele sobrepasar los tres (3) euros de precio, en claro contraste con el resto de números posteriores. Algunos llamarían a esto un embuste, un engaño, una mentira… mientras que otros prefieren llamarlo ¡oferta de lanzamiento! ¡Grulchy! Por no hablar de la invasión de aceras, bancos, barandillas o ventanas cercanas que nuestro amigo el kiosquero realiza para disponer toda su mercancia.Y sin embargo, estos mastondontes del kiosco rinden un sacrificado y silencioso servicio a sus compañeros de papel, pues con su espectacular superficie sirven de cobijo y sombra para esos cuatro (4) cómics descoloridos que llevan en la parte sur del kiosco desde los tiempos del Guerrero del Antifaz; un respeto para los mayores, ¡hostias ya!

Otra cosa, mariposa
Seguramente el principal origen de la desazón que nos provocan los fascículos sea la temática alocada que está tomando en los últimos años el mundo de las colecciones. Muchos de ustedes aún recordarán aquellos tiempos en los que se limitaban a invadir el mercado periódicamente con cursos de idiomas y los tomos de “Érase una vez…” o los “Snorkels”, todo en un plano muy educativo como se puede ver. Sin embargo a partir de ahí todo comenzó a tomar un caótico rumbo que ha desembocado en las auténticas perversiones por entregas que hoy nos ofertan como si se tratase de lo más normal del mundo. Como ejemplo ilustrativo, en las siguientes líneas podrán ver una enumeración de las novedades en fascículos anunciadas en TV (hasta día de hoy, claro):
Construir la Edad Media, La mesa japonesa y oriental, Recrea la batalla de Waterloo, Barajas de colección, Aprende 3DsMax, El Belén, El Mundo de Heidi, Novelas rosas de Jude Devaraux, Monta tu navío San Felipe, Crea y decora tu casa de muñecas andaluza, Radio control Extreme, Los más extraordinarios carros de combate, Grandes interpretes, Conoce España con National Geographic.
Estos han sido los primeros en llegar, amorosos, pero si no han encontrado ninguno de su agrado no se aflijan porque durante las próximas semanas irán goteando nuevas y singulares incorporaciones. De momento queriamos destacarles un par de títulos de entre la maraña anterior. Si les apetece recrear la histórica derrota de Napoleón en ‘escenarios de gran realismo‘ sólo tienen que invertir dos años y medio (5/2) de sus apasionantes vidas y una suma de mil tres cientos (1300) ecus, así de sencillo. Por otro lado, quizás les parezca una buena idea empezar la colección El Belén y tendrían razón si lo que quieren es poder montar su Nacimiento para marzo del dos mil siete (2007), que no estamos muy seguros pero igual coincide con el Año Nuevo Chino… qué más se puede pedir. ¿Qué más se puede pedir?

Pero si algo caracteriza a los fascículos es por esa sensación de no estar haciendo nada en abosluto que le invade a uno cuando los adquiere. Como cuando se miran los documentales de leones y hienas, una sensación de tránsito y desapasionamiento que, pese a que quizás pueda conducir a algo más grande, nada tiene que ver con la verdadera pasión por las pequeñas cosas terrenales y sin valor real: eso es el coleccionismo en definitiva.
De hecho, se podría decir que los fascículos son a las colecciones lo que apuntarse al gimnasio es al deporte, un trámite más.

Dos (2) años tiene mi amor

Hola lectores estivales. Como ven hemos dejado de lado por un momento nuestra atareada vida veraniega para transmitirles la felicidad que nos embarga en estos días felices de felicidad. Porque aunque la vista y el olfato puedan decirles que parecemos mayores, hoy cumplimos dos (2) añitos de vida internética. Bueno… de hecho no es hoy, sino mañana, pero ¡qué diablillos!, ¿qué importan las fechas cuando hay amor, eh? Ah, sí sí, y parece que era ayer cuando nos abriamos una página en geocitis construida a golpe de Front Page y que no leiamos nisiquiera nosotros mismos. Y mírennos ahora, hechidos de ego, abotargados por el éxito sin precedentes en todo el mundo, malacostumbrados a que nuestra palabra sea Ley y nuestras opiniones Dogma… corruptos y corrompidos por el poder, en definitiva… ¿acaso no somos adorables en nuestra propia degradación moral?
Pero para que no se diga que no bajamos al mundo de los mortales de vez en cuando, y para demostrar de paso que les seguimos queriendo, apreciando y necesitando como lectores y como personas, ahí va lo que les prometimos. La escandalosa instantánea que además de mostrar nuestros torsos desnudos, demuestra de una vez por todas que sus Lamedores preferidos no tienen cabeza de click. ¡Incertíbile-le!

TETAS, CULOS!

Cuando volvamos de vacaciones tendrán ésta y muchas otras imágenes alocadas de risa y gracia. Ja ji. Mientras tanto permanezcan conectados, amorosos, y ya saben que los comentarios de LdA son sus comentarios.

Hey, we are going to ibiza

Hola soletes. Ya es Agosto en la Piel de Toro. España cierra y sus habitantes migran cual gradiente humano hacia el levante en busca de algo supuestamente mejor que lo que tienen en su residencia habitual. ¿Sol? ¿Playa? ¿Suecas? ¿Aguas termales? ¿Senderismo? Cualquier excusa es buena para tomarse esos merecidos dias de descanso.
En esta casa, como viene siendo costumbre, emigramos a la Segunda Residencia del Amor. Si señor, como buenos jóvenes neoliberales de nuestro tiempo poseemos(ejem…) la tan necesaria residencia vacacional que nos realiza y nos hace mejores personas. Y si dicha guarida esta enclavada, como es el caso, en Ibiza pues ya nos sentimos como Los Agag de la blogosfera pero en guapo. En resumen, Amorosos, que nos vamos unos dias de vacaciones. No, no crean que les vamos a dejar abandonados como perritos en un arcén pero la labor de escribir artículos del amor se convierte en titánica a causa de la funesta conexión insular que poseemos.
Eso sí, no descarten alguna sorpresa en forma de post vacacional y sobretodo no dejen de acudir a los comentarios, porque esa parte de la página si que es enteramente suya.
Y como este se ha convertido en una especie de artículo de Fin de Curso queriamos darles las gracias a todos por ser unos verdaderos Amores, por animarnos día a día con sus palabras y con sus visitas y por hacer que sea tan gratificante haber montado todo esto. ¡ Qué no decaiga el Amor!

Concursos de belleza

¡Hola, gentes bondadosas y buenas! Estos días estamos de enhorabuena en Lametoncia, no sólo por la proximidad de las bien merecidas vacaciones que disfrutaremos en nuestro retiro insular, sino porque tenemos unos lectores que no nos los merecemos, córcholis. No contentos con hacer la buena obra de calmar los desvaríos megalómanos de dos (2) pobres desviados como somos los Lamedores de Amores, colmándonos de visitas la página e incluso dejando algún que otro comentario; no satisfecho con esto, Don Surfernazi ha tenido a bien concedernos dos (2) premios de su arbitrario certamen, dos (2) surfers, uno de ellos compartido con el sin par Hijo Tonto, que nos llenan de satisfacción, de alegría y, por qué no decirlo, de ego desmesurado.
Pues ahí lo tenemos, nuestros primeros galardones, aparte de los autoimpuestos, claro. Vienen de parte de un lector, de un fan-fatal si lo quieren decir así para quitarles validez; pero nosotros lo apreciamos porque estas distinciones vienen otorgadas desde la sinceridad y el punkismo que caracterizan a Surfernazi, quien de una forma casi ingenua, sin pretenciosidades, planteó este concurso como muestra de su desprecio al artefacto mercantilista que era el certamen de 20minutos y de rebote al propio periódico. Por eso, al anunciar este premio que recogemos con la cabeza bien alta estamos también proclamando nuestro apoyo, nuestro hermanamiento con tal causa despreciante (¿?).

¡Léfala, falafel!
Y ya que nos hacemos eco de un evento bloguístico o bloguero o como diantres se diga, nos vemos en la imperiosa obligación moral y estética de reseñarles otra admirable iniciativa de este ámbito, el Primer Concurso Satánico de Mierda de Relato Breve y Despiadado que convoca nuestro amigo y compañero de redes don Satanasito. Y flípense, amigos, porque para el ganador de la convocatoria, cuyos jueces son hermosos, grandes cocineros y de exquisito gusto musical, habrá un premio en metálico de cincuenta euros (50 ‚¬) ¡Waaaaaaah, la locura!
Anímense y manden unas lineas a este mini discipulo de Satán que aunque sea malísimo tiene unas ideas divinas, oigan.

Sarcasmo

Hubo una vez, hace mucho mucho tiempo, una mujer que leyó un libro de Philip K. Dick.

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