Tenemos la certeza de que aman ustedes la basura, por lo que encotrarán adorables los premios IgNobel que ensalzan la inutilidad de algunos estudios en cada una de las artes y ciencias. Este año es especialmente reseñable el premio IgNobel de Biología, concedido a un tal C.W. Moeliker (no recuerden el nombre) por su estudio sobre el primer caso de necrofilia homosexual en el pato. En ésta, su web, hemos hecho el esfuerzo incomparable de traducirles un resumen del artículo, aunque disponen del texto completo en www.nmr.nl/deins815.htm. Avisamos que hay imágenes que pueden herir la sensibilidad de aquellos de ustedes más pusilánimes.