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3
Abril
2007

Il Grande Claudio

archivado en en la categoría Historias de Amor

Buenos dias niños y niñas. Hoy a venido a Lametones de Amor un amiguito de la familia, un primo lejano, una visita incómoda, un huésped inesperado… Alguien que además, amenaza con pasarse por este sonrosado hogar de vez en cuando para relatarnos con todo lujo de detalles y florido léxico sus anécdotas más escatológicas. Así que sin más preámbulo les dejamos con Il Grande Claudio, una persona rara y explicita. Es todo lo que podemos decirles de él.

Los dos juegos de papilas gustativas

El domingo a mediodia fui a comer a un restaurante pakistaní de económico precio y delicioso servicio. Pedí pollo tikka masala, arroz, nan y salsa agria. Para beber un Seven Up.
El camarero me hizo una pregunta, yo contesté que “como siempre”.
Lo devoré todo con fruición, pues apenas había desayunado y ante mi desfilaban una procesión de trozos de pollo deshuesado con tomate y especias que me miraban con ojos sinuosos. Me levanté y pagué la cuenta, siete euros bien pagados, y en cuanto me dispuse a salir por la puerta el dueño del local me dio el alto llevando en sus poderosas manos de gigante barbudo pakistaní un pastelillo típico. Harina y huevo, cocido, rebozado en caramélo y bañado en miel; fidelizar al cliente creo que lo llaman.

Una vez, hace mucho tiempo, alguien mucho más sabio que yo, y cuyo nombre no quiero ni puedo recordar, dijo unas palabras cargadas de sabiduría ancestral, de ese conocimiento que sólo pueden destilar los que han estado en contacto con la tierra durante décadas de trabajo y que los jóvenes desechan sin rubor en su ignorancia. Yo, aunque cuando me las dijeron era un polluelo, tuve al menos la decencia de almacenarlas en la memoria y de cuando en cuando me las repito para admirar la sapiencia que encierran. Evidentemente, no me cuesta nada compartirlas con vosotros:
Las almorranas dividen a las personas en dos tipos, en los que las tienen y los que las van a tener.

La misma noche del domingo al lunes, a eso de las dos, mis retorcidos intestinos empezaron a emitir una tímida sintonía que no tardó en convertirse en rugiente orquesta. Me resistí a salir de debajo de la comodidad y calor de mi edredón nórdico del Carrefour (con estampado de niñas) hasta el momento crítico. Necio de mí, tras una breve carrera por el pasillo me senté en el frío retrete pensando en que lo peor del asunto es que estaría como mínimo media hora allí sentado haciendo el paripé, demasiado cansado para siquiera entretenerme leyendo los champús por enésima vez.
Sin embargo, mientras estuve en la taza sumido en mis profundas meditaciones existenciales tuve tiempo de maravillarme ante los misterios senstivos del tracto digestivo. Nunca me arrepentiré, pese al lacerante dolor que me azotó los esfínteres, de la respuesta que le di al camarero pakistaní. Porque los amantes de la cocina exótica bien deben saber que el picante es el único sabor que se disfruta dos veces.

La postura en cuclillas, relajada y natural
  1. 1

    Comentario de Lacost — 3 Abril 2007 a las 16:51

    Yo almorranas no tengo -todavía- pero a veces me pasa una cosa muy curiosa: me acuesto con picor en el culete y cuando me levanto me huele el dedo indice a cacotas. ¿No es un misterio?

  2. 2

    Comentario de Acelgafrita — 4 Abril 2007 a las 12:41

    Los culos son lo más: sus rajas dividen visiblemente a las personas en dos partes: derecha e izquierda. Además sirven para muchas cosas, entre ellas de hucha.

    Ah, Lacost, ¡qué oscuros misterios encierra usted!

  3. 3

    Comentario de La-Ruina — 5 Abril 2007 a las 13:08

    ¿Lacost tendrá culo?

    Es que está tan delgadín :cul:

  4. 4

    Comentario de Soltero y melenudo — 5 Abril 2007 a las 15:50

    Vaya, por los dioses que siempre es un placer disfrutar de la sabiduría que destilan vuestros artículos: “el picante es el único sabor que se disfruta dos veces”. Sublime.

    En fin, como rezaba en el tanga: “amar es lamer”. Un afectuoso abrazo para todos y mucho amor para todas.

  5. 5

    Comentario de Jordi M. Novas — 6 Abril 2007 a las 3:58

    Comer segun qué puede traer consecuéncias nefastas…

  6. 6

    Comentario de surlaw — 6 Abril 2007 a las 19:18

    Quizá Lacost se autoproporciona placer anal todas las noches, y lo del picor hace referencia a algo muy concreto.

  7. 7

    Comentario de La-Ruina — 7 Abril 2007 a las 11:23

    Por cierto, ¿dónde anda Julito?

  8. 8

    Comentario de Lacost — 10 Abril 2007 a las 14:53

    El posible que por las noches, el Lacoste malo le haga cosas al Lacoste bueno?

    Es como un thiller porno-gay… “Lacoste abusa de sí mismo”

  9. 9

    Comentario de Ringorango fister irredento — 16 Abril 2007 a las 8:59

    Pues si lo que le huele es solamente el índice, el Lacoste malo es de risa. Cuando le huela hasta la muñeca, me avisan.

  10. 10

    Comentario de Wendy — 4 Junio 2007 a las 17:46

    hi! :*

  11. 11

    Comentario de carola — 29 Agosto 2007 a las 16:49

    hame el amor %)

  12. 12

    Comentario de carola — 29 Agosto 2007 a las 16:50

    te quiero follame porfa pliss tengo 21 años aaaa siqgue penatramelo :*

  13. 13

    Comentario de Acelgafrita — 12 Noviembre 2009 a las 14:56

    Carola, modérate, que ya no tienes 21 años.

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