31
Octubre
2006
Refrescontrol mental
Hola, niñas y niños de las arenas y de las tierras del mundo. Las multinacionales de la alimentación utilizan gusanos blancos argentinos como sustituto proteico de la carne de vacuno, ahorrando costes de producción y transporte; a la parrilla sabe mejor. La administración añade fluoruros a las reservas de agua aon el pretexto de reforzar el esmalte dental de los consumidores, pero oculta que el fluoruro ingerido puede producir fluoración de la masa ósea, cáncer de médula y un efecto psicodepresor. El ser humano ha mantenido contactos con inteligencia extraterrestre desde el incidente de Thomas Mantell en mil novecientos cuarenta y ocho (1948), pero lo que nos habrían revelado derrumbaría el sistema de valores capitalista y ha sido convenientemente ocultado.
Una vez puestos en materia conspiranoica con estos escuetos ejemplos, imaginamos que traerles a la memoria el recuerdo uno de los personajes promocionales más desagradables de la historia no les repelerá tanto. Hablamos, por supuesto, de Fido Dido. De entrada suponemos que todos ustedes tienen una imagen visual de este monigote modernuki allá por los ochenta (80`s) y que se quedó más estancando en el pasado que las mascotas del noventa y dos (92) – ese Cobi y ese Curro guapos -, pero si no es así las imágenes que acompañan este articulín les ayudarán sin duda a flexionarse las neuronas.
Alta costura
Con el objetivo de mostrarles la magnitud trágica de Fido Dido tenemos la intención de reseñar lo que a nuestro modesto y humilde entender son el momento más bajo y el más alto de la popularidad del personaje. A continuación, para desenmascarar la maldad que se oculta tras los ingenuos trazos, les revelaremos un hecho poco conocido que seguramente les deje con una ceja arqueada y meditabundos. Como las viñetas de El Roto, vamos…
Si han pensado alguna vez que la mascota del Seven Up parecía pintada a rotulador sobre una servilleta es porque, efectivamente, Fido Dido surgió así. Sus creadoras diseñaron al monstruito en un restaurante, imaginamos que pariéndolo de la conjunción de la moda para jugadores de baloncesto y un clon ultra-andrógino de la entonces futura Kate Moss. Ni Jesús de Nazaret nació tan indignamente. Pero la suerte acompañó y la Pepsi quiso hacer de Fido Dido la imagen de su bebida más perdedora transparente, escalando en el mundo del merchandising de refrescos hasta llegar a su punto de inflexión: el videojuego para Mega Drive. Como curiosidad, señalar que recordamos muy pocas mascotas ajenas al mundo digital protagonizando aventuras electrónicas; otra de ellas, por ejemplo, Cool Spot, también de 7Up aunque en los EE.UU.. De todos modos, para hacer juegos de plataformas malos bien se podrían haber quedado en sus respectivas latas. ¿Se imaginan el próximo título de la XBox protagonizado por Don Limpio?
I’m so happy
De ahí se fue sumiendo lentamente en el más merecido de los olvidos, durante casi una década (10) desapareció de toda promoción de los productos de PepsiCo S.A. para regocijo del pueblo. Pero hace apenas unos meses, no sabemos aún con qué propósito oscuro, volvió a aparecer de nuevo a las latas y camisetas (como los Mecano) e inexplicablemente volvió a desaparecer en un visto y no visto sin dar más signos de vida inteligente (como los Mecano). ¿Es Fido Dido un poltergeist? ¿Es acaso un producto de nuestra imaginación? ¿Es tal vez uno más de los superinquietantes e hipermisteriosos casos que bien podría presentar nuestro recurrente amigo Iker Jiménez de la mano del bello Enrique de Vicente? Pues no, señoras, Fido Dido es un efecto pernicioso del control mental. O al menos esa es nuestra hipótesis.
Por si no lo sabían, la fórmula orginal del 7Up contenía entre sus refrescantes ingredientes, el saborizante y chiripitifláutico citrato de litio (Li). Así de entrada seguro que les sonará a chino, a no ser que tengan algún amigo o familiar especialito, pero para eso estamos nosotros. El litio (Li) se utiliza para tratar trastornos bipolares, brotes esquizofrénicos y como apaciguador del temperamento en general. El 7Up era la bebida de los jóvenes inquietitos, como ahora podría ser el Pascual Juvital introducido por la madre preocupada por el rendimiento escolar de su espitoso retoño.
Pero no se preocupen, sanísimos lectores de Lametones de Amor, porque tan conspiranoico producto fue retirado de la fórmula magistral allá por los años cincuenta (50) y sustituido por alguna especialidad química. Ahora ya saben que nada de lo que consumen es peligroso, todo está testado y homologado por el correspondiente Ministerio del Bien. Ahora, por fin, estamos protegidos de toda inferencia perniciosa en nuestras mentes. Amiguitos, disfruten del estado del bienestar y sobre todo, consuman.


en la categoría 







Esta mañana mismo, a la Sagrada Hora del Café, encontrábamonos Amanda y Casimiro en un bar de la facultad de Conocimientos Inútiles libando de nuestros preciados y respectivos néctares que con tanta diligencia nos había preparado el empleado del local, también conocido como camarero, cuando nos asaltaron dos (2) chicas universitarias, buena presencia física, disponibilidad laboral, que nos dieron sendos panfletos como el que ven a la derecha de estas líneas a no ser que tengan deshabilitadas las imágenes en su navegador.
Socializacion
rss de lametones