¿Cómo están ustedes, muchachada? ¡Desnudos ya a estas horas, ¿dicen?! Qué cosas tiene la gente, que raros son… Pues oigan, tenemos que decir que nos parece muy bien, muy bien; nos parece fantástico y no podría ser más oportuno el hecho de celebrar sus desnudeces ante la pantalla del ordenador, su ser más querido en definitiva, regocijarse con júbilo de su falta de atavío, aunque esta sea mental y no física. Y que conste que aprobamos esta conducta, la de gastar el traje de Eva, porque asumimos que están ustedes en un lugar privado y no en la calle, donde la desnudez es punible no por algún abstracto valor moral o por pudor sino por pura y dura higiene propia y ajena.
¿A qué viene esta soberana memez, esta disertación sin sentido acerca de la carencia de vestimenta? No se crean que es gratuita, oigan, que aquí hacemos las cosas sin pensarlo pero con un objetivo bien definido: el de epatar con nuestras necias ocurrencias y pesados circunloquios. Además, queriamos hablarles de la iniciativa conjunta de un programa de CityTV, Dilluns Clapés, y la modernísima franquicia del trapo Desigual, que en un alarde de originalidad sin precedente alguno han decidido deshacerse de todo el almacén de invierno por la vía breve y de paso haciéndose un poco de promoción gratuita de la que no se paga: la cadena de nombre equívoco vestirá a las cien (100) primeras personas que entren en pelota picada a la tienda de Passeig de Gracia a partir de este viernes, día diecisiete (17), a las veintiuna horas (21:00). Hasta ahí los hechos, ahora las opiniones, que es lo que les gusta, ¿verdad? Que seamos así como anti-todo… pues no, esta vez no toca el despotrique por el despotrique, el apuñalamiento como forma de vida, esta vez tenemos que admitir que esta iniciativa tiene su lado positivo innegable.

Desigual con la desigualdad
Pero ante todo no se hagan ideas erróneas a causa de este posicionamiento a favor de la desnudez generalizada, ya que no es más que un hecho puntual y justificable. A estas alturas no nos vamos a manifestar a favor del mega-artista de la gregaridad Spencer Tuning ni del naturismo anarquista como opción vital; por lo tanto, estaría mal que les animásemos a acudir a dicho evento para conseguir ropitas por el morro y de paso socializarse en el buenrollismo barcelonés con otros jipis mientras ayudan a la conocida marca a autobombearse aún más (y con bombear no nos referimos al refocile setsual, gorrináceos, que siempre están pensando en lo mismo). Sin embargo, hay una forma muy sencilla y muy hermosa de darle la vuelta a la tortilla que podriamos denominar, por ponerle algún nombre molón, Operación Gólem y que consitiría en repartir unos panfletos entre los mendigos y otras gentes necesitadas que se encuentren ustedes en sus calles barcelonesas, animándoles a participar de la iniciativa. Y, ¡oh, qué fantástico!, si son ustedes tan vagos como para ni siquiera abrir el MS Word, nosotros trabajamos por ustedes y les brindamos un magnífico ejemplar en PDF para compartir con sus amistades y parientes sin-techo. ¡Hala, a imprimir!
Socializacion
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