Saludines, cebadines y lúpulas. Hoy volvemos a traerles desde nuestra humilde y rosada morada en Cybernia una pequeña reflexión acerca del terrible peligro de la carretera. Disertación que viene al pelo para estas fechas de macro-puente de la Constitución Española y la Virgen, en la que decenas, hasta cientos de personas se dejan el pellejo en una lamentable imagen que a golpe de repetición se ha hecho cotidiana. Sin embargo, debido a lo peliagudo del tema, nos van a permitir la licencia de tomar un rodeo en el camino temático de este articulín.
Cual Caperucitas Rojas de las letras necias
A nosotros, como seguidores de su impecable carrera televisiva y radiofónica, nos alegra ver que la fórmula de humor nocturno de Andreu Buenafuente se ha afianzado en lo que antaño fue la temible cadena del descalabro, Antena 3. Seguramente sea casualidad, pero la llegada del humorista catalán a la emisora, junto con alguna cochambrosa serie de producción propia, ha coincidido con un repunte de las audiencias de la otrora insalvable cadena de Los Simpson. Y para que vean que es cierto aquello que dicen que lo último que se pierde es la esperanza, los productores de Antena 3 han creido ver en este periodo positivo una luz al final del túnel de años y años y años y años de fracasos e ignominias, y no dudan ni un milisegundo a la hora de recurrir al autobombo perenne para anunciar su grandeza transitoria… ¡Hasta en el telediario, con un eufórico Matias Prats de inhiesta ceja y preconstitucional tono, anuncian tan inhabitual fenómeno de la televisión!
Sin embargo, el buen observador de la tele-burra fecal habrá notado ya que en la mentada emisora se va arrinconando cada día más a la que un día fue el baluarte inexpugnable del marujeo matinal… hasta tal punto que, en un gesto de humillación sin precedentes conocidos, a la Campos le han recortado media hora de programa (otra media más) para poner en su lugar dos (2) capítulos de Shin Chan. ¡Ah!, y es que las tradiciones hay que conservarlas y no sería estético llegar a ver que a la televisión de diestra mano le funciona todo de maravillas… Recuerden que estamos hablando de la única cadena de España en la que un programa no ha vuelto de la publicidad…
Circunloqueando que es gerundio
Pero perdonen, que nos desviamos de la ruta prevista para nuestro discurso circular: estábamos hablando de Buenafuente, del programa y del equipo. En concreto, queriamos destacar como curiosidad una inhabitual costumbre que llevan practicando mucho tiempo en la productora de El Terrat con óptimos resultados, y es la de hacer desaparecer a sus ficticios personajes cuando están en la cresta de la ola, en lo más alto. Esta práctica ha ocasionado incontables quejas de los telespectadores cuando ha llegado la hora de fulminar a éste o aquel ídolo del público y, sin embargo, ha sido este proceder el que ha impedido que dichos personajes acaben convertidos en seres odiables, quemándose como polillas al acercarse demasiado a la lumbre de una vela.
Entonces, ¿qué pasa con el omnipresente y detestable Neng de Castefa? Ay, amiguitos, este infraser ficticio que fue concebido para ser títere risible ha pasado a ser un verdugo psíquico de sus amos y creadores, y de paso de todos nosotros. El monstruo, como en el mito judio del gólem, adquiere cierta voluntad propia y termina volviendose en contra de la tirana mano que, ignorante de que su condición de déspota era temporal, guiaba sus actos. El Neng se ha transformado en apenas unos meses de parodia de los tuneros patrios a estandarte de estos mismos en un torbellino absurdo que ha llevado a un bufón fatuo a ser el máximo ídolo y representante involuntario de esta corriente del deconstruvismo automovilístico. ¿Cómo ha sucedido esta tragedia? ¿Qué te ha pasado, Neng? Tú antes molabas…
Y aquí es donde entra en juego el factor Antena 3 de nuevo; la cadena de diestra mano, siempre a la sombra que más cobija, ha aprovechado el fenómeno de identificación social de un colectivo que, pese a su vastedad, había estado hasta hace poco sin representación humana en el medio de más difusión del Estado: la tele. Y por supuesto, también subiéndose al carro de la lucrante actividad empresarial de dudoso proceder ético que es el politono, ha explotado con ferviente interés e insistencia el poseer al neo-icono del cholismo en su cadena. El resultado no podía ser más obvio ni más execrable: a día de hoy el Neng comparte el dudoso honor de ser el ente más despreciado en esta santa casa que es Lametones de Amor junto con otro bichejo tan simpático y juguetón como es la Crazy Frog.
Larga vida al Neng
Pero hay un halo de esperanza, amiguitos, y es que el bueno de Buenafuente hizo desaparecer al personaje con un truco de magia la semana pasada. Y aquí es donde ha pecado de ingenuo el genial humorista catalán, porque dudamos que los productores de Antena 3 quieran prescindir tan facilmente de su gallina de los huevos de oro. Por supuesto se han alzado muchisimas voces a favor del regreso del Neng, y nosotros decimos sí a este retorno… pero que éste sea para escenificar una despedida mucho más espectacular y aleccionadora. Si quieren que el Neng desaparezca, si quieren matar al personaje, ¿qué mejor que un accidente de tráfico para hacer que no sea posible un retorno al plató? No digan que no sería un shock nacional en todos los foros de tuning y un mensaje de educación vial para este público al que tantas y tantas veces ha querido llegar la Dirección General de Tráfico con sus campañas.
Así además, no correriamos el riesgo de que dentro de unos años, cuando todos tengamos unas canas más en la cabeza y unos recuerdos menos en la quijotera, un Buenafuente aventajado en kilos y en lustros rescatase a sus personajes estrella de un merecidisimo olvido. Y si no, miren a Krispín Klander… ha vuelto el hijo puta.
Socializacion
rss de lametones